1.8.08

Cosas que extraño de la oficina

Esta historia la recibimos por mail:

Hacía tiempo pensaba en M, mi compañera de trabajo, pero nunca se daba la oportunidad de invitarla a salir. Un día a la salida del laburo me la crucé en un kiosco. La invité a hacer algo pero no podía. Le dije que estaría mejor que no desperdiciáramos la noche, caminamos unas cuadras pensando donde cenar pero ningún lugar nos parecía el indicado, cuando estábamos frente a un super por una cuestión de química nos miramos y dijimos porque no comer en casa, compramos unos vinos, algo de carne, y champiñones?En su depto ella no dejo que me acercara a la cocina, sentate y mirá, hoy cocino yo dijo. La comida estuvo riquísima y la primera botella voló, ella trajo la otra y nos sentamos en su sillón a conversar. Noté que su perfume era exquisito y muy excitante, que sus labios eran super carnosos. Nuestros rostros estaban cada vez mas cerca y ella retiraba su cabeza hacia atrás cada vez que se reía lo cual me dejaba ver sus redondos y jugosos pechos. La tomé de la mano y acariciando su cabeza, acerque mis labios a los suyos, eran tan carnosos y suaves como había imaginado, recorrí toda su boca con mi legua, sentía su aliento cálido lleno de deseo. Estuvimos besándonos y acariciándonos por un rato, nuestra calentura era terrible, estábamos totalmente excitados así que nos fuimos al dormitorio.
Estábamos parados frente a la cama besándonos, yo no quería tomar la iniciativa de desvestirla, deseaba que ella comenzara, y así fue. Empezó a quitarse la ropa y totalmente desnuda camino como gata sobre la cama y al llegar al respaldo se dio vuelta y quedo con su espalda afirmado en el, sus piernas abiertas dejaban ver su conchita perfectamente depilada, me quite la ropa, tome una silla y me senté frente a la cama mirándola, le pedí que se acariciara el cuerpo, me parecía tan excitante sus movimientos que comencé a masturbarme. Ella miraba mis manos como acariciaban mi pene y yo sus dedos acariciando su clítoris. Sentía su deseo, así que me fui directamente a su vagina. Mi lengua recorría cada parte, sus manos acariciaban mi cabeza y a su vez me guiaban hasta su clítoris, note el sabor en mi boca de sus fluidos que empezaban a surgir, estaba gozando locamente, me di vuelta y se sentó sobre mi cara, sus manos recorrían mi vientre buscando mi pija, con sus dedos buscaban mi fluido y lo esparcían por mi glande, se arqueo y sus labios besaron mi pene, su boca tragaba toda mi verga, la chupaba hermosamente, masajeandome los huevos acariciando su rostro con ella. Era increíble, se levanto y se puso de rodillas frente a mi pija y allí comenzó el espectáculo, la chupaba como si nunca mas en la vida lo volvería a hacer, la tragaba a toda, sentía mi verga en su garganta, la tomaba con las dos manos, la llenaba de saliva mientras deslizaba suavemente sus manos, me excitaba su mirada, miraba mis ojos como mostrándome que le encantaba mi falo. Se puso se rodillas sobre mi pija con una mano la agarraba subiendo y bajando deslizandoce por la saliva, y con la otra acariciaba su clítoris, acercaba su concha para que mi pija tocara su vagina, hasta que entraba la cabeza de mi pene y volvía a retirarla. Yo estaba loco, ella seguía masturbándome y acariciando su clítoris, y volvía a hacerlo, cada vez entraba un poco mas, hasta que lentamente fue bajando hasta quedar con toda mi pija dentro, subía y bajaba sin dejar de acariciar su clítoris y sus pechos, era una visión alucinante, sus gemidos de dientes apretados aturdían la habitación, llenos de deseo. Cambiamos varias veces de posición, cuando estaba sobre ella, me encantaba sentir su mano acariciándome la verga mientras entraba y salía, buscaba sentir con sus manos el flujo de su cuerpo bañando mi verga, sus gemidos no cesaban. Tomó con las manos mis glúteos y me presionó contra su cuerpo que al cabo de unos minutos sentí los temblores de su orgasmo, sentía sus uñas clavadas en mi. No pares que es hermoso, me dijo. Yo no deseaba parar ni un momento, saqué mi pija y me fui directamente a su vagina para chuparla nuevamente. Su excitación era cada vez mayor, decidí que era el momento de lamer su culo, mi lengua giraba en su ano llenándolo de saliva, empujando para que se dilatara, volvía a su clítoris y de vuelta a su culo, escuchaba su voz diciéndome que no parara cada vez que lamía su culo, introduje mi dedo en su vagina y cuando estaba lleno de jugo lo lleve hasta su ano y suavemente entró. Mi lengua golpeaba su clítoris y mis dedos entraban y salían de su culo, sentía como sus gemidos iban en aumento, me acerque a su oído y le dije suavemente que deseaba cojerla por el orto. Parecía que mis palabras mas la excitaban y la hacían gemir cada vez mas, "haceme la cola" me dijo con la voz entrecortada. Me puse de costado, mis dedos seguían en su culo y mientras le decía que deseaba su cola toda para mi, sentí sus voz diciendo, damela toda, quiero sentirlo. Saqué mis dedos y apoye mi verga en su ano. Lentamente entro toda, sus manos en mis glúteos me presionaban para que no dejara de moverme, sentía como su ano apretaba suavemente mi verga, quería cojerla a cuatro, así que la levante y le seguí dando, creo que estábamos en otra dimensión. Sacaba mi verga de su culo para ver como se cerraba lentamente, lo hacia una y otra vez.
Ella se paró y se coloco con su cuello apoyado en el piso y la espalda sobre la cama, en esa posición ella podía verme cogiendo su cola, podía escuchar sus gritos de placer, sacaba y volvía a meter mi verga en su ano, apoyaba mis manos en sus cachetes, puedo decirles que se va agrandando cada vez mas, eso me volvía loco, y parece que a ella también ya que gritaba como una loca de placer, mis deseos de acabar llegaron, ya no aguantaba mas, le pedí que me la chupara hasta acabar, nuevamente lamía mi verga. Se alejo un poco y me dijo acaba, quiero verte acabar. Comencé a masturbarme y ella con su boca frente a mi verga recibió mi primer chorro de leche; buscó cada chorro para que cayera dentro de su boca, la chupo hasta vaciarla, y siguió masturbándome y chupándola, era increíble ver su rostro de satisfacción chupando mi pija, lamiéndome los huevos, jugando con su lengua mientras su mirada picara buscaba la mía anunciando el comienzo del segundo round, esta vez en el sillón, con sus piernas abiertas, sus pechos apoyados en el respaldo y ella gimiendo en mi oido su " asi, asi" que cada vez que recuerdo es suficiente para calentarme...
Cuando acabamos, nos reimos, cruzamos unas palabras y nos despedimos hasta el dia siguiente en la oficina.

5 comentarios:

Bellota dijo...

Calentó mal la parte del orto.. q lindooooo!!

Capitan de su calle dijo...

sisi, la parte del orto esta barbara. Y mas cuando ella le pide mas. Cuando le pide que le meta toda la pija.
Excelente bellota...
Siempre tan estimulante este blog.
Siempre tan etimulantes ustedes chicas.

María Emilia dijo...

Ah bue! Mucha calentura para arrancar el viernes. Gracias amigo anónimo....me dejaste al horno y con ganas de c..

Maria Belen dijo...

dioooooooooooos!

j. dijo...

Perd�n, �en qu� oficina hay que trabajar para que te hagan estas cosas? Porque salgo ya para all� a pedir laburo de lo que sea!
No les puedo explicar las ganas que tengo de un poquito de estooooo. Dios!