24.7.08

Personal Trainer parte II

Sigue, sigue!! aca va la segunda parte de la historia que nos mandó D:

Luego de que me besaste, dejé que te arreglaras y vistieras mientras yo fui a buscar en mi bolso algo de ropa para ponerme, hasta que se seque un poco el jogging que quedo mojado luego de nuestro encuentro. En eso te aparecés en el pasillo, radiante, hermosa, envuelta en una salida de cama, con tu largo pelo negro hecho un rodete que permitía observar las delicadas líneas de tu cuello. Me preguntas que era lo que tenia preparado, entonces me alejo, voy al equipo y hago sonar la canción que ya la tenia en pausa, me acerco a vos, primero acomodo un mechón que se escapo del rodete, y te tomo la cintura mientras empieza a sonar la canción y tratando de ser lo menos perro cantando empiezo a cantártela mirándote a los ojos...
Bendito el lugar.. Y el motivo de estar ahí… Bendita la coincidencia … Bendito el reloj... Bendita tu luz (Mana)
Me tomas de la mano y me llevas con vos, yo te sigo sin oponer resistencia alguna y al ver que nos acercamos a la puerta de tu habitación, por mi cuerpo empezaron a recorrer los primeros síntomas de excitación Ya sentía como mi pija estaba empezando a tomar fuerza, mi mirada empezó a recorrer tu cuerpo tras esa bata que dejaba percibir el contorno de tu cuerpo y lo redondito de tu culito.
Llegando a la puerta me das un suave beso en los labios, me das varios más, vas bajando por mi cuello. Yo ya estaba con la pija dura al punto de apretarme el pantalón, entonces trato de aflojármelo, pero vos le das un chirlo a la mano, sacandomela de ahí. Recorres el bulto que se genero, desabrochas el pantalón y con esa mano bajas el cierre metiéndola dentro del slip, agarrandome la pija, acariciándola con tus dedos y recorriendo la cabeza con tu pulgar. Tu rostro emite una sonrisa picara, entonces me la soltas y con tus manos vas agarrando la cintura del pantalón y me lo vas bajando junto con el slip. Me masajeas la pija, recorriéndola con tus dedos, agarrandome también las bolas, me masajeas como si me estuvieras masturbando. Yo por un lado te veo como estas ahí, arrodillada, jugando conmigo y de a ratos cierro mis ojos para poder sentir y disfrutar del contacto de cada uno de esos dedos.
Seguís bajando el pantalón, me agarras de la cintura y con el pantalón aún en los tobillos me tirás sobre tu cama. Ahí estas vos, con esos hermosos ojos marrones observando como esta mi pija de parada, como si fuera un tótem esperando que le rindan honores. Te acercas a él y nuevamente me lo masajeas con tus dedos, lo acaricias, cierro mis ojos para disfrutar, y entonces siento como algo húmedo la recorre a lo largo. La abrazas con tus labios, veo como tu boca se llena de ella, siento una y otra vez sus labios la recorren llevándome a un mundo de placer.
Me siento, queriendo hacerte parar para poder yo sacarte la bata y contemplar nuevamente tu cuerpo, pero otra vez me das un chirlo en la mano y me decís que ahí mandás vos. Entonces quedo entregado a tus manos, a tus deseos, a tus fantasías. Aún con la bata puesta, me haces correr más adentro de la cama, despejas tus piernas y arrodillándote sobre ella, pero encima mío, me sacas la remera, entonces primero te vas moviendo sentada sobre mi pija, hacia delante y atrás, una y otra vez, con tus manos apoyadas sobre las mías para que no pueda hacer nada. La bata se abrió y ví que tenias un conjunto negro con un sostén corto que por el movimiento permitía ver asomarse uno de tus duros pezones. Te reclinaste hacia atrás apoyando tus manos al lado de mis rodillas de manera que la bata se deslizaba sobre ellos. Pero no te quedabas quieta y me seguías franeleando la pija con tu bombacha. Yo no daba más quería sentir la humedad de tu concha, el calor que habría dentro tuyo, mis manos al estar libres fueron subiendo, recorriendo tu cuerpo hasta llegar al sostén. Lo bajo dejando asomar tus hermosas tetas, redonditas, del tamaño justo, dejando entre los dedos tus pezones, te las masajeo, te las aprieto, al sentir que estoy con tus tetas, me miras como rabiosa entonces te moves más fuerte castigando a mi pija por mi desobediencia. Pero no me importa. Cuando te das cuenta yo estoy sentado besando y mordiendo, con mis manos primero te acaricio la espalda y te desabrocho el corpiño y te las masajeo, las voy acariciando suavemente, con las yemas de mis dedos siento la suavidad de tu piel, las tengo enfrente mío y no puedo dejar de besarlas, de pasar mi lengua por cada poro de tu piel, de jugar con tu pezón, de atraparlo con mis labios y chupar de ellos, pero volves a tomar el control apoyando tus manos sobre mi pecho y me tiras de nuevo en la cama.
Ahí estás sentada encima mío, casi desnuda, salvo por la tanga negra, recorro mis manos por tus muslos subiendo por ellos hasta llegar a la tira de la tanga que por suerte se corto al primer tirón, hice fuerza sobre el colchón y te la saque pudiendo sentir nuevamente la suavidad de tu conchita húmeda y calentita, haciendo este contacto que mi pija se empecine en quedar erguida, con algunos movimientos sentía con la cabeza de la pija la humedad de tus labios, entonces te levantaste un poco y con una de tus manos la agarraste y te la acomodaste para que se metiera dentro tuyo. Como si hubieras sido poseída, te sacaste el broche del pelo. Ante tanto estimulo, mi pija reclama atención, haciéndose notar, entonces te empezas a mover lentamente primero, una y otra vez, mi pija se mete dentro tuyo, sintiendo, asimilando todo ese calor, esa humedad, toda esa energía, te moves un poco más rápida, golpeando con tu concha sobre mi cuerpo, siento la fricción de tu cuerpo sobre mis piernas y te empezás a mover con más velocidad y con más violencia, siento como mi pija fuera a explotar dentro tuyo, es imposible tratar de contenerme, imposible hacerlo si te tengo a vos toda hermosa, salvaje y agresivamente desnuda cogiéndome como si fuera el fin del mundo, chocas contra mí con tanta pasión que me descontrola. Me soltas el pecho y reclinadote un poco para atrás te apoyas sobre mis piernas, ahí veo mi pija entra y sale de tu concha, toda brillante, hinchada, marcándose cada uno de los vasos que la recorre y alimentan, siento la presión de los labios de tu concha aprisionándola, acariciándola con cada movimiento. Vvolves a como estabas antes, pero ahora me agarras de los hombros, sintiendo la fuerza de tus dedos en mi carne, te empezas a enloquecer, moviéndote más y más fuerte, haciéndome estremecer, tu respiración se empieza a entrecortar como si fueras un animal galopando y la pija se entierra cada vez dentro tuyo, te mueves más rápido, gimiendo ante cada impacto de mi pija con el interior de tu concha, la cual esta empapada, mojándola cada vez más, mi cuerpo no aguanta más y empieza a explotar dentro tuyo, al sentir esa presión lanzas un grito y te moves más fuerte como si me quisieras enterrar en tu cama a golpes, voy sintiendo como mi leche erupciona dentro de tu concha, acariciándote a medida que fluye por tu interior, mezclándose con la humedad de tu concha, deslizándose a través de mi pija y vos gritando y convulsionándote de placer, para terminar toda agitada y sudorosa sobre mi ahogando tu ultimo gemido mordiendo mi hombro y yo abrazándote para que no se te escape el corazón y para que vos no te escapes de mi lado.

5 comentarios:

ALMITA dijo...

excelente.... me dejó muda.
saludos!

Bellota dijo...

Vamos neneeeeeee!!! si me decis que hay parte 3 te hago un monumento!

La otra parte de mí dijo...

jajaj el comentario de Bellota me dejó sin comentario.

Maria Noel dijo...

aaaaaaaaaaauch!
por dios, estos relatos cortan la respiracion.

Beppo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.