Me gusta. Me encanta ser tu profesora. Me vuelve loca que seas tan aparato en la cama. Me calienta saber que hacés todo lo que te pido. Obediente, expentante. Me gusta que hagas las cosas y me preguntes ¿Así?
No me chupes la oreja que me la dejás babeada y me molesta.
No me apretes las tetas así que me duele...
Tocame ahí. Justo ahí. De arriba hacia abajo. Ahora meteme el dedo. Otro más. Los dos juntos.
Dejá los dedos ahí y meteme uno en el orto. Sí, no me mires así. Me gusta...
Date vuelta (si lo hago a vos también te va a gustar). Le beso la espalda, meto la mano debajo y lo empiezo a tocar. La pija se le pone dura como una piedra. Ah... te gusta desde atrás?
Empiezo a subir el dedo, le toco las bolas, paso mi lengua por su espalda hasta llegar ahí, justo donde está mi mano. Chupo todo lo que está al alcance de mi lengua. Mi mano sube y le rozo la raya. Me parece que le gusta. Sigo. Se lo abro y se lo chupo. Le meto la lengua, lo lamo y en ese momento no me importa nada, cuando empieza a gemir de placer le meto el dedo hasta el fondo.
No se queja. De hecho le gusta. Dejo mi dedo ahí y le chupo la pija. Primero suave, al compás de mi dedo, despues acelero ambos ritmos.
Me vas a hacer acabar!! pará!!
De ninguna manera!
Callate, aprendé y gozá.
En un rato vas a tener que laburar vos!
29.8.11
La profe
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada